Globalización es a buen seguro
la palabra (a la vez eslogan y consigna) peor empleada, menos definida,
probablemente la menos comprendida, la más nebulosa y políticamente la más
eficaz de los últimos —y sin duda también de los próximos— años.
Ulrich Beck (1998:40)
En cuanto al entorno
en que se desenvolverá la educación, la literatura publicada durante la última
década coincide en señalar al menos esto: que está mudando —rápida y
profundamente— al punto que pronto se volvería irreconocible a los ojos del
siglo 20.
Veáse Brunner (2000, 2000a), Carnoy 1999,
Visser (1999), Papadopoulous 1998, Comisión (1996),
Tedesco (1995)
La tesis más general
que se esgrime a este respecto sostiene que la globalización estaría afectando
—de múltiples y variadas maneras— dicho entorno, modificándolo de maneras no
triviales.
A pesar de su amplia
difusión y reiteración no se trata, sin embargo, de una tesis clara y definida.
Más bien, lo habitual es que ella se formule sin precisar el significado de la
“globalización” ni, tampoco, las mediaciones y los alcances de los efectos (generalmente
negativos) postulados.
Habitualmente, en
efecto, se define la globalización como creciente integración de las economías
nacionales; en su núcleo fundamental, la economía global incluiría la globalización
de los mercados financieros, “cuyo comportamiento determina los movimientos de
capital, las monedas, el crédito y por tanto las economías de todos los países”
(Castells, 1999). Pero, además, se habla de la globalización de la ciencia, la tecnología
y la información; la globalización de la comunicación y la cultura; la globalización
de la política; incluso, de la globalización del crimen organizado.
Corresponde entonces,
ante todo, precisar los alcances del término que vamos a emplear a lo largo de
este artículo e indagar cómo la globalización afecta a la educación.
La cuestión que
interesa aquí, por tanto, es cuáles son los impactos (pertinentes) de la globalización
y qué efectos producen en él ámbito de los sistemas y las políticas educacionales.
Una definición
“generalista” y a la mano de globalización —construida, además, teniendo en
vista sus efectos— es la que proporcionan Held et al (2000), conforme a la cual
puede dicho fenómeno puede ser entendido como “el o los procesos que encarnan el
cambio en la organización espacial de las relaciones y transacciones sociales, generando
flujos y redes transcontinentales e interregionales de actividad, interacción y
ejercicio del poder…”7 La sugerencia de estos autores es que las formas y
grados de avance de la globalización pueden ser descritos y comparados en
relación a cuatro dimensiones espacio-temporales: la "extensividad"
de las redes globales en cuanto a conexiones y relaciones; la
"intensidad" de los flujos y niveles de actividad dentro de dichas
redes; la "velocidad" de los intercambios y el "impacto" de
tales fenómenos sobre comunidades determinadas. Es esta última dimensión la que
nos interesa aquí.
Held et al (2000)
sostienen que es posible “medir” lo que llaman “the impact
propensity of global
interconnectedness”
(la propensión de impacto de la interconectividad global), distinguiendo para
ello cuatro tipos analíticamente distintos de impactos de la globalización:
decisionales, institucionales, distributivos y estructurales. Los dos primeros
tipos de impacto tenderían a ser directos, aunque pueden también causar efectos
indirectos, en tanto que los dos últimos tipos operarían preferentemente de
manera indirecta.
Concepto similar al
expresado por Castells (1999): “En sentido estricto [globalización] es el
proceso resultante de la capacidad de ciertas actividades de funcionar como
unidad en tiempo real a escala planetaria. Es un fenómeno nuevo porque sólo en
las dos últimas décadas del siglo XX se ha constituido un sistema tecnológico
de sistemas de información, telecomunicaciones y transporte, que ha articulado todo
el planeta en una red de flujos en las que confluyen las funciones y unidades
estratégicamente dominantes en todos los ámbitos de la actividad humana”.
Dicho en breve, los
"impactos decisionales" tienen que ver con el grado en que los
procesos de globalización alteran los costos y beneficios relativos de diversas
opciones de políticas que deben adoptar los gobiernos, corporaciones,
colectividades u hogares. A su turno, los "impactos institucionales"
tienen que ver con la manera como las fuerzas y condiciones de la globalización
configuran la agenda de opciones disponibles para los decidores de políticas. Los
"impactos distribucionales", por su lado, dicen relación con la forma
como la globalización incide en la configuración de las fuerzas sociales
(grupos, clases, colectividades) dentro de la sociedades y entre países.
Finalmente, los
"impactos estructurales" de la globalización son aquellos que condicionan
a corto, mediano o largo plazo los patrones de organización y comportamiento
políticos, económicos y sociales de una sociedad como producto de los conflictos
que se generan en torno a la adaptación o resistencia a las fuerzas de la globalización.
Una revisión de la
literatura sobre globalización y educación realizada con este esquema analítico
ofrece un buen punto de partida para la discusión. En efecto, permite apreciar
que la mayoría de los estudios y ensayos atribuye a la globalización una serie de
impactos de los cuatro tipos antes mencionados, al mismo tiempo que, en
realidad, la argumentación empleada en dichos estudios y ensayos no alcanza a
demostrar cómo en cada caso se producirían los efectos decisionales, institucionales,
distribucionales y estructurales predicados. Según muestra el siguiente cuadro,
prácticamente todo lo que sucede actualmente en el entorno de la educación, así
como en relación a la orientación, dirección e implementación de las políticas
y los procesos de reforma educacional, aparece adjudicado —por algún autor, en
algún momento— al fenómeno de la globalización, aunque sólo en ocasiones la
relación de causa / efecto aparece justificada.
Tipo de impactos
Efectos sobre la educación
Decisionales alteran
costos y beneficios relativos de diversas opciones de políticas
1.
Ortodoxia
global de políticas macro-económicas disciplina gasto fiscal y presiona hacia la
reducción del gasto público en educación (consiguiente deterioro condiciones laborales
del profesorado)
2.
Restricción
del gasto público fuerza a “privatizar” o “mercantilizar” la educación.
3.
Comparaciones
internacionales de resultados educacionales generan presión (restricciones)
sobre decisiones públicas.
4.
Reformas
tienden a centrarse en la competitividad / productividad como indicador externo
y a adoptar un sesgo eficientista con énfasis en gestión e indicadores de
desempeño hacia dentro.
5.
Globalización,
al premiar destrezas superiores e imponer restricciones al financiamiento educacional,
aleja a gobiernos de reformas educativas orientadas hacia la equidad
Institucionales Configuran
la agenda de opciones disponibles para los decidores de políticas
1. Aumenta presión
por dar prioridad político-presupuestaria a la educación (en
contradicción con
presión para bajar gasto público en el sector)
2.
Aumenta
legitimidad de la presión por invertir en conocimiento (R & D)
3.
Se
produce convergencia internacional de preocupaciones educativas que favorece
los intercambios en materia de políticas y comparaciones de resultados.
4.
Globalización
obliga a gastar en y uso de NTIC en escuelas.
5.
Agenda incorpora como riesgo el de la
“fractura” o “abismo” digital
Distributivos inciden
en la configuración de las fuerzas sociales (grupos, clases, colectividades)
dentro de la sociedades y entre países.
1. Hacia dentro
disminuye poder central del Estado sobre educación mediante procesos de
descentralización
2. Hacia fuera
disminuye “soberanía educacional” de los Estados
3. Mayor
descentralización genera demanda de accountability y presión evaluativa
4. Debilitamiento
consiguiente del cuerpo docente y su poder
5. Aumenta poder
organismos multilaterales en modelamiento de las políticas educativas
6. Empresas sector
telecomunicaciones e informática ingresan al sistema educacional
7.
Internacionalización mercado académico fomenta brain drain
8. Identidades
culturales nacionales se ven amenazadas
Estructurales
Condicionan los patrones de organización y comportamiento políticos, económicos
y sociales de una sociedad como producto de los conflictos en torno a la
adaptación / resistencia a fuerzas globalización
1. Disminuye poder y
capacidad de acción de Estado-nacional
2. En la medida que
sociedad global se vuelve más competitiva, fragmentada, individualista y
aumenta inseguridad y riesgos, educación está forzada a “reparar daños”
3. Competencia
internacional por inversiones obliga a invertir en educación fuerza trabajo para
elevar sus niveles escolarización
4. Aumenta retorno
privado a los altos niveles de educación estimulando demanda por educación
superior y obliga gobiernos a invertir más en ese nivel del sistema
5. Se crea la
necesidad de que sistema escolar se haga cargo de acoger / favorecer el multiculturalismo
6. Mundo es
reconceptualizado en términos de flujos de información; hay compresión espaciotemporal.
Predominio de imágenes, peso de la TV
7. Se desarrolla una
industria educacional de programas, bienes y servicios
Tan aparentemente
alta “propensión de impacto de la interconectividad global”
sobre la política y
los sistemas educacionales no parece bien justificada sin embargo. Ni se
establece en la mayoría de los casos el nexo causal que se implica ni se
atiende a la posibilidad de que los impactos predicados pudieran tener causas,
razones o motivos más próximos que los expliquen mejor.
Más bien, puede
alegarse que esa alta propensión de impacto atribuida a la globalización en el
ámbito educacional se debe, ante todo, al uso de unos "dispositivos hermenéuticos"
que exageran sus efectos o atribuyen a la globalización —como contexto de
trasfondo— ser causa inmediata de una variedad de consecuencias de disímil
origen.
Uno de esos
dispositivos —entre los más usados— es la "sobre determinación ideológica
de la globalización", que consiste en adjudicarle a ésta un orientación ideológica
unívoca (neo-liberal) y a ésta, a su vez, un efecto en la educación y las políticas
educacionales. Tal, por ejemplo, como ocurre en
este pasaje: “I argue that globalization is having a profound effect
on education at many levels. I agree that educational decentralization
is a major manifestation, if not of globalization itself, certainly of
an ideology closely identified with and pushing the development of the global
economy in a particular direction. So we need to ask how this larger
ideological package, that includes but is not limited to
decentralization, affects education” (Carnoy,
1999).
Otro dispositivo
típico es el de la "causalidad concatenada", como cuando se sostiene que
la globalización “has tended to undermine the welfare states on which universities
depended for the bulk of their income” (ACE / CHET, 2000), queriéndose indicar
así que la globalización es responsable en último término de la caída de los ingresos
fiscales de las universidades públicas, mismo argumento que se usa para “explicar”
una pretendida caída de los recursos que el Estado asigna a la educación en general.
Una pregunta abierta es si acaso
una institucionalidad educacional de redes — con toda la fluidez imaginable en
contraposición a la rigidez y seguridad que proporciona el sistema escolar
organizado burocráticamente— puede transmitir el necesario sentido de orden y
estabilidad que se halla amenazado por los cambios. En
efecto, según señala Castells (1997:477), “the new social order, the
network society, increasingly appears to most people as a meta social-disorder.
Namely, as an automated, random sequence of events, derived from uncontrallable
logic of markets, technology, geopolitical order, or biological determination”.
La
modernidad tardía o posmodernidad se presenta a principios del nuevo
siglo como una fuerza desbocada
(Giddens, 2000)
En tales circunstancias —propias
de sociedades de riesgo (Beck 1999, 1998;
Giddens 2000, 1990) y, como vimos,
con “déficit de socialización”, un extendido
27 Un ejemplo es el sitio en
formación FATHOM, al que concurren Columbia University, London School
of Economics and Political Science, Cambridge University Press, The
British Library, Smithsonian
Institution's National Museum of Natural History, University of Chicago , American Film Institute,
RAND, Woods Hole Oceanographic Institution. Pretende
convertirse en un foro del conocimiento con acceso a académicos, curadores y
pensadores, diversas funcionalidades interactivas, cursos y recursos.


